miércoles, 14 de abril de 2010

Consejos de decoración: LUZ y COLOR


La luz natural influye sobre la distribución de los espacios, debido a la orientación de la vivienda; la luz se puede más o menos potenciar con el uso apropiado de colores, en las paredes, los textiles, los detalles.

Los colores pueden dividirse en dos grupos: cálidos y fríos.

La gama de colores cálidos van del amarillo al rojo-azul, siendo el rojo el más cálido.
Los colores fríos van desde el azul hasta el verde-amarillo con el turquesa/azul como el más frío. A éstos hay que añadir los colores neutros como el blanco, negro y las tonalidades del gris.
Los colores se ven afectados por la luz y su dirección. Para evitar sorpresas hay que conocer la orientación de la habitación y elegir los colores en consecuencia.
Si el nivel de la luz es bajo, los colores fuertes se intensifican y parecerán más cálidos y por tanto son muy apropiados. Un color claro en la zona de la escalera puede ser inspirador y un vestíbulo en un color fuerte le hará parecer interesante a través de la puerta abierta.
Los colores cálidos y claros dan sensación de cercanía mientras que los colores fríos y oscuros dan sensación de distancia. Si la habitación tiene un techo alto puede pintarse en un color cálido y oscuro para parecer más bajo. Si es larga y estrecha la pared del final puede pintarse en un color cálido y oscuro para que parezca estar más cerca.
Si la habitación no es espaciosa, pintar la pared en un color frío y claro le dará profundidad.

Este es un esquema de los efectos de nuestra percepción del color.


AMARILLO Estimula el pensamiento lógico, la alegría.

NARANJA Es alegre, extrovertido, optimista, dinámico.

ROJO Es activo, cálido, apasionado, extrovertido.

ROSA Inspira calma, es estimulante, representa el lado femenino.

MORADO Es activo, nervioso, precavido, intuitivo.

AZUL Favorece la concentración y la calma, es relajante.

TURQUESA Es refrescante, relajante.

VERDE Inspira tranquilidad, armonía, potencia el autocontrol.

MARRON Inspira tranquilidad, estabilidad, seguridad.

BLANCO Inspira suavidad, tranquilidad.

GRIS Inspira melancolía, equilibrio, elegancia.

NEGRO Inspira melancolía, elegancia.


Sin duda el blanco es el color que más que otros potencia los espacios; un espacio bien conformado, bien distribuido, no necesita cargarse de color para ser apreciado; al revés, las formas adquieren pureza y a la vez fuerza si las dejamos en blanco.
Lo que tiene que dar color a la vivienda son los materiales y los detalles: el uso de suelos y tejidos de colores.
En los ejemplos a continuación, vemos un espacio totalmente blanco que adquiere cuerpo con el buen uso de materiales y colores en los detalles.

Vemos tambien lo que las tendencias marcan en la actualidad; paredes dominadas por enormes papeles que reproducen ambientes, la mayoria de las veces exteriores, o, una tendencia muy difusa, el uso de vinilos para paredes, que con costes muy contenidos y mucha imaginación pueden dar toques muy personales a nuestras viviendas.






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